viernes, 10 de junio de 2011

Terremotos relacionados con el cambio climatico

Hasta ahora era una sospecha, pero la NASA acaba de relacionar el aumento de terremotos con el cambio climático (Fuente:Aeronoticias): "La desaparición de glaciares de Alaska provocarían terremotos en esa zona, según la NASA sugieren que los terremotos ocurren con mayor frecuencia mientras que los glaciares derriten y desaparecen."

Según este estudio, al aligerarse el peso que está sobre las placas tectónicas por el derretimiento del hielo, éstas se pueden mover con más facilidad, lo que provocaría un aumento de su movimiento y, por lo tanto, de la fricción con otras placas, provocando nuevos terremotos y más frecuentes.

"El peso de un glaciar grande encima de estas áreas activas de terremotos puede ayudar a mantener las cosas estables. Pero, como los glaciares se derriten y la carga sobre la placa disminuye, hay una mayor probabilidad de que ocurra un terremoto al liberar la tensión que hay debajo. Los investigadores creen que el terremoto de 1979 en Alaska meridional, llamado el terremoto de San Elías, fue promovido por la perdida de los glaciares en el área. El terremoto alcanzó una magnitud de 7.2 en la escala de Richter. "En el futuro, en áreas como las de Alaska en donde ocurren terremotos y en donde los glaciares están cambiando, esta relación debe ser considerada para determinar mejor el peligro de terremotos y los datos, basados en satélites, están permitiendo seguir los cambios en grado y el volumen del hielo y del movimiento de la tierra", afirmaron los investigadores implicados en este proyecto."

Fuente:
http://cuenta-atras.blogspot.com/2009/10/terremotos-relacionados-con-el-cambio.html

Cambio climático y los terremotos



Desastres naturales relacionados con la tierra
earthquake



Científicos indican que los cambios climáticos podrían desatar terremotos, erupciones volcánicas y aludes, debido a que el equilibrio del planeta es volátil, “irascible” y muy sensible inclusive a los leves cambios del clima.



Tal condición de la Tierra significa que su corteza se puede quebrar desatando la poderosa furia de las erupciones volcánicas, terremotos y aludes, según las conclusiones de la conferencia científica “Climate Forcing of Geological and Geomorphological Hazards”, realizada la semana pasada en Londres.



No sólo se desencadenarían desastres geológicos al afectarse el delicado equilibrio del planeta, sino que incluso los intentos por detener el calentamiento terráqueo podrían estimular un acontecimiento catastrófico, pero es sólo ahora en que se entiende cuán sensible es la roca al aire, hielo y agua.

Bill McGuire, del University College London (UCL), institución que organizó la conferencia, advirtió que no se necesitan grandes cambios para estimular respuesta de la corteza terrestre, basta que los cambios sean leves.

En la conferencia se destacó la importancia de los océanos, pues cambios sutiles en el nivel del mar pueden afectar la sismicidad en la cuesta del Pacífico Este, que es uno de los límites de placas tectónicas de más rápido desplazamiento. En un análisis de la microplaca de la zona oceánica cercana a la isla Easter se pudo distinguir cambios en la placa causados por cambios climáticos de aquellos estimulados por movimientos regionales. Desde 1973, la llegada de El Niño cada pocos años demuestra una correlación con una mayor frecuencia de temblores submarinos de magnitudes entre 4 y 6 grados.

El Niño eleva el nivel local del mar en unas decenas de centímetros, por lo que los científicos creen que un peso extra de agua puede incrementar la presión de los fluidos en los poros de la roca bajo el lecho marino, lo cual sería suficiente para incidir en la fuerza de la fricción que mantiene los lechos de roca en su lugar, lo cual podría facilitar los deslizamientos. Los cambios en el nivel del mar son leves, pero pueden tener efectos sustanciales, aseguran los científicos.

Volcanes

David Pyle, destacado vulcanólogo de la Universidad de Oxford, manifestó que pequeños cambios en los océanos también pueden influenciar erupciones volcánicas.

Pyle ha estudiado erupciones de los últimos tres siglos con Ben Manson, de la Universidad de Cambridge y sus colegas. Sus análisis revelan que el volcanismo varía con las estaciones. Hay un 20% más de erupciones en el mundo cuando es invierno en el hemisferio norte (Journal of Geophysical Research, DOI: 10.1029/2002JB002293). La explicación podría ser que el nivel global del mar es ligeramente menor en el hemisferio norte en invierno. Este hemisferio norte contiene más tierra y más agua queda atrapada en hielo y nieve en esa estación.

La gran mayoría de volcanes más activos en el mundo se encuentran cerca de las costas, lo que sugiere que una reducción estacional del parte del peso del océano en los márgenes continentales, cuando el nivel del mar baja, podría estimular las erupciones, según Pyle, pero el aumento del nivel del mar no suprimirá la actividad volcánica.

Un peso adicional en los océanos podría presionar el magma (la materia fluida incandescente del interior de la tierra, que es expulsada por los volcanes) hacia la superficie. Contradictoriamente, en otras regiones, el peso oceánico extra podría inclinar la corteza, lo cual reduciría las condiciones de compresión, por lo que el magma podría alcanzar fácilmente la superficie en los volcanes adyacentes.

Incluso pequeños cambios en las lluvias pueden estimular las erupciones volcánicas. En el 2001, una gran erupción del volcán de La Soufrière, en la isla caribeña de Monserrate, se produjo durante una temporada de lluvia particularmente abundante, lo cual desestabilizó al domo del volcán y desencadenó la expulsión de magma. Ahora se sabe que incluso las lluvias normales pueden desencadenar una erupción.

jueves, 9 de junio de 2011

Qué podemos hacer para prevenir los incendios forestales?

Con estas medidas estaremos poniendo los remedios adecuados para evitar, en un alto porcentaje, un incendio forestal.

Una simple chispa de una máquina agrícola, un cigarro arrojado desde una cuneta o una botella de cristal abandonada en medio de un bosque pueden provocar un auténtico desastre no sólo en la flora de un territorio, sino también en su fauna, pues a los animales que mueren directamente por el fuego, se suma después la dificultad de los que sobreviven en encontrar pastos y refugio.

Ahora bien, podemos seguir algunas pautas en nuestros acotados para evitar las consecuencias que todos conocemos. Algunas de ellas son muy sencillas de seguir, como no dejar maquinaria o vehículos estacionados sobre el pasto seco, realizar cortafuegos alrededor de rastrojos y pilas de pacas, no desbrozar monte en época de riesgo de incendio, no fumar en el campo o llevar extintor en cada vehículo, pero durante todo el año podemos, y debemos, actuar para prevenirlos.

 
                    

jueves, 2 de junio de 2011

INCENDIOS FORESTALES: tomemos conciencia.



(videos cortesía de Greenpeace España)

Incendios forestales y sequías

El cambio climático está aumentando la presión sobre el agua al modificar los patrones de lluvias, los flujos de los ríos, los niveles de los lagos, y el agua del suelo. Globalmente los pantanos y las cuencas de los ríos, donde vive la mayoría de la población humana, se están deteriorando, apareciendo sequías nuevas o más intensas, en particular en los países más pobres, viéndose afectado su desarrollo sostenible.

La tendencia del cambio climático es hacia periodos de sequía más extensos. Antes de 1970, un 15% de la superficie terrestre sufría sequía en algún momento. Actualmente, la proporción ha aumentado, es de alrededor del 30% y promete empeorar si no se toman medidas drásticas.

En España:
España es el país más árido de Europa. Según la ONU, un tercio de su superficie sufre una tasa muy elevada de desertificación y un 6% ya se ha degradado de forma irreversible. Las zonas más afectadas por este fenómeno son la vertiente mediterránea y las Islas Canarias.

La temperatura media de España ha subido 1,5ºC, más de tres veces la subida mundial. El país ha entrado en una clara africanización del clima peninsular. El cambio climático produce, entre otros efectos, el agravamiento de los periodos de sequía con una previsible disminución del 20% de las precipitaciones para 2100 y el aumento de la frecuencia de los incendios naturales y de su intensidad.

La intensidad y recurrencia de los incendios forestales están teniendo efectos dramáticos sobre nuestro suelo, con efectos irreversibles en algunos casos.

                                
FUENTE(
http://www.greenpeace.org)

Greenpeace advierte del aumento de la intensidad de los incendios forestales por el cambio climático

2009



El informe Un futuro en llamas expone el auge de los grandes incendios, su mayor intensidad y el riesgo para la población

Greenpeace ha presentado en rueda de prensa el informe Un futuro en llamas. El cambio climático y la evolución de los incendios forestales en España, en el que expone la variación de las características de los incendios forestales y la influencia que el cambio climático produce en ellos.

En España, los grandes incendios forestales (superiores a 500 hectáreas) suponen cada vez un mayor porcentaje de la superficie total quemada anualmente. Dentro de estos grandes fuegos, desde hace 20 años están ocupando un papel destacado los que tienen lugar durante fenómenos meteorológicos extremos, como las olas de calor.

Bajo estas condiciones pueden derivar en lo que se denominan Incendios de Alta Intensidad, que se desarrollan en condiciones de alta temperatura, viento y baja humedad. Son extremadamente dañinos y peligrosos y su control es imposible si no cambian las condiciones meteorológicas. Este tipo de incendios también se está produciendo en zonas urbanizadas inmersas en áreas forestales, lo que genera un gran peligro para la población y sus bienes.

"Como vimos en Galicia en 2006, en la isla de La Palma (Canarias) o en El Arenal (Ávila), los incendios forestales son cada vez más un problema de seguridad pública" ha señalado Soto.
El cambio climático se está combinando con el abandono rural y la falta de gestión de las masas forestales, así como una mayor relación entre el campo y la ciudad (urbanizaciones, actividades en la naturaleza, infraestructuras eléctricas, etc) y la persistencia de las causas (negligencias, accidentes, rayos, intencionados) que provocan los incendios forestales en España.

Por este motivo la organización ecologista considera que urge adaptar los ecosistemas a esta nueva realidad y tenerla en cuenta en la planificación forestal y la política de extinción. Hacen falta más planes de ordenación de los montes que incluyan la gestión del exceso de biomasa y la continuidad del combustible. Es importante diseñar planes de evacuación en zonas urbanas o periurbanas en entornos forestales así como planificar el diseño de la vegetación y los jardines.

El informe se detiene en algunos de estos casos producidos en el área mediterránea, región que según los expertos del IPCC es una de las zonas más vulnerables del planeta al cambio climático. Se analizan la ola de calor en toda Europa de 2003 y los incendios ocurridos ese año en Portugal y el sur de Francia e Italia; el incendio de Riba de Saelices (Guadalajara) en 2005; la oleada de incendios de agosto de 2006 en Galicia y los del año 2007 en el Peloponeso (Grecia) y Tenerife y La Gomera.

Los incendios forestales suponen el 10% del total mundial de emisiones de gases de efecto invernadero, que provocan más cambio climático y generan un círculo vicioso. Ante esta situación, Greenpeace concluye que es urgente combatir el cambio climático reduciendo drásticamente las emisiones de gases invernadero. Para alcanzar este objetivo, la oportunidad más clara es la XV cumbre mundial sobre el cambio climático.

En esta cita, los líderes mundiales de los países desarrollados deben comprometerse a reducir un 40% sus emisiones en 2020 respecto de los niveles de 1990, ya que las emisiones globales deben alcanzar su pico en 2015 y llegar tan cerca de cero como sea posible en el año 2050. Deben aportar 110.000 M€ anuales necesarios para que los países en desarrollo sean capaces de combatir el cambio climático, financiar la protección de los bosques y adaptarse a aquellos efectos que ya son inevitables. Por último, deben establecer un mecanismo financiero para detener la deforestación y las emisiones asociadas en todos los países en desarrollo para 2020 y alcanzar la meta de cero deforestación en el Amazonas, el Congo e Indonesia para 2015.

Los incendios forestales más trágicos en el mundo producidos durante la ultima década

2000

- Julio-agosto: ESTADOS UNIDOS - Trece personas fallecen en docenas de incendios que devastan el oeste del país. Al menos 560.000 hectáreas fueron destruidas por las llamas.

2003

- 3 mayo: RUSIA - Doce personas, cuatro de ellas periodistas, murieron al accidentarse un helicóptero Mi-26 de lucha contra el fuego, durante los incendios que asolaron 36.000 hectáreas en la región siberiana de Chité, al este del lago Baikal.

- Fin oct-inicio nov: ESTADOS UNIDOS/MÉXICO - 22 personas, dos de ellas en México , murieron por los incendios declarados en California. En dos semanas, unas 300.000 hectáreas de vegetación fueron pasto de las llamas, 3.576 casas fueron destruidas y fueron evacuadas 100.000 personas.

2005

- 17 julio: ESPAÑA - Once bomberos voluntarios mueren en un incendio que destruye 13 hectáreas en la provincia de Guadalajara (centro).

2007

- 24-25 agosto: GRECIA - 65 personas mueren en dos violentos incendios forestales que destruyeron 200.000 hectáreas en la región del Peloponeso.

2009

- 7-11 febrero: AUSTRALIA - Al menos 173 personas fallecieron en fuegos declarados al sudeste del país y que se prolongaron durante semanas antes de que pudieran ser controlados por miles de bomberos y voluntarios.

2010

- Fin julio-agosto: RUSIA - Varios incendios arrasan un millón de hectáreas de bosques y maleza, destruyendo pueblos enteros y provocando la muerte de 60 personas en la zona occidental del país, que se enfrentaba a una canícula y una sequía sin precedentes.